
El viernes por la noche, en su velorio, Cristian Aldana (El Otro Yo) le dejaba una muñequera y todo su dolor antes de confesarse: "Se debe estar cagando de risa de las coronas, de la gente llorándolo. Es su última broma". Antes de ser enterrado en el cementerio de Avellaneda, a metros de otro mito trágico (Luca Prodan) muchos fans lo despidieron. A sus pies colgaba una bandera del club de sus amores, ese equipo que lleva el nombre de lo que nunca creyó que existía: El Porvenir.
*lo consegui karin,el otro dia no nos acordabamos donde era.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
gracias,vuelva pronto!
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.